En la actualidad existen ciertos dilemas que nos hacen replantear la idea del porqué y para quién estudiamos, debido a los pocos resultados de éxito que palpamos en nuestro círculo social o familiar, nuestra educación formativa se ha visto afectada por un factor clave a la hora de tomar importantes decisiones... nuestras emociones. Hemos visto de cerca el crecimiento impactante que han logrado muchos individuos del mundo, el cómo sin tener una preparación levantaron grandes imperios, crearon nuevas corrientes filosóficas, impusieron sus ideas como un referente mundial, o tan sólo el hecho de generar miles de plazas de trabajo, brindando la oportunidad de una cómoda subsistencia a miles de profesionales. Estos hechos relevantes que han marcado nuestra existencia nos motiva e impulsa a continuar con una premisa constante en nuestras mentes: "yo quiero ser como él" "yo voy a ser como él" "lograré mucho más que él", pero entonces nos preguntamos ¿por qué mis a...